lunes, 20 de febrero de 2012


ESCRITORIO ECONÓMICO
M.N.I. Jaime E. Mondragón M.
                                                                                     mondragonjaime@hotmail.com



PRONÓSTICOS ECONÓMICOS PARA 2012


La semana pasada comenté que el comportamiento de la economía nacional se valora según el resultado del PIB (Producto Interno Bruto) de un año respecto al anterior inmediato.  Así,  en 2009 México registró una caída brutal respecto a 2008 (-7%)  pero las autoridades festinaron  que en 2010 México el país tuvo un crecimiento de 5.5%. 

Los registros económicos históricos y los futuros (pronósticos) son absolutamente inútiles para el análisis si no se refieren a un mínimo de crecimiento necesario para dar a la población empleo, salario digno,  BIENESTAR y proyecto futuro. 

Para que usted se de una idea precisa:  México requiere un crecimiento mínimo del PIB de 6% para generar los 1 millón 300 mil empleos que demanda el crecimiento poblacional.  Y para el ejercicio 2012 se pronostica un crecimiento de 3.5% y se nos quiere vender este miserable registro como una meta extratelúrica:  como si fuese de otro mundo.

Una aclaración pertinente por necesaria:  cuando escribo que el PIB debe crecer 6% para generar esos empleos anuales para la población que por razones de edad demandarán empleo, no estoy disminuyendo el enorme déficit de empleo existente.  Simplemente digo implícitamente que no aumentaría más el ejército actual de más de 18 millones de desocupados,  sin contar a los subempleados. 

Y los pronósticos oficiales (que no dejan de ser meros propósitos) implican la creación de solamente 560,000 empleos para 2012  ¡MENOS DEL 50%!.  y por supuesto que en la medida en que el desempleo es mayor,  las condiciones del empleo serán más precarias.   Los empleadores se preguntan con lógica económica:  ¿Porqué pagar un salario decoroso si sobran las personas que están dispuestas a trabajar jornadas dobles por la mitad de un salario reducido?

Un dato que no puede menos que alarmar:  el poder adquisitivo del salario ha disminuido en más de 78% respecto a 1976.  ¿Verdad que el dato no impresiona mucho?.  Pero si se lo ejemplifico entonces sí muestra palpablemente la TRAGEDIA ECONÓMICA, SOCIAL Y MORAL a que hago referencia:  si un trabajador en 1976 podía adquirir 100 panes con su salario,  en la actualidad apenas puede comprar 22 panes.

¿Quiere más crudeza en la exposición sobre las posibilidades de compra del salario real?  Bueno:  tome en cuenta que me refiero a los que tienen empleo,  que son muchísimos menos que en 1976.

¿Será por eso que ahora la señora de la casa debe trabajar también, cuando antes el salario del Jefe de la Casa era suficiente para satisfacer las necesidades básicas de la familia?  Me pregunto: ¿a esta participación forzada de la mujer Ama de Casa en la economía podría asignarse parte de la pérdida muy lamentable de valores fundamentales que registra la sociedad, ya que por dedicar su tiempo y energía al trabajo asalariado no puede atender,  cuidar y formar integralmente a sus hijos?

Los registros nacionales de empleo, ingreso, salud,  alimentación, educación,  seguridad social y otros han declinado sistemáticamente en los últimos 30 años.  No debe ser consuelo para nosotros que ahora la población mundial,  en su mayoría,  se encuentra en la misma situación socieoeconómica deplorable. Resulta lamentable que los habitantes de países desarrollados vivan ahora una regresión brutal en su BIENESTAR,  muy semejante al proceso desgastante y empobrecedor de México en los 30 últimos años.

Los mexicanos no debemos aceptar el argumento de que estamos mal por la crisis global porque antes de que la Gran Recesión estallara en los EE.UU. y Europa ya nosotros teníamos más de 25 años de registros negativos. Ciertamente la crisis mundial agravó nuestra situación y sería absurdo y necio sostener lo contrario. Pero son más absurdos y necios los intentos gubernamentales y políticos de hacernos creer que estamos mal por la crisis global. Suelo decir con ironía que seremos muy pobres ...   pero desde hace mucho que tenemos nuestra propia crisis.

Una cosa es clara y contundente:  los registros de PIB en el tiempo son altamente desfavorables a partir de 1983,  en que México fue sometido al imperio brutal de las políticas neoliberales contenidas en el  CONSENSO DE WASHINGTON.

Mientras que en el periodo 1940 - 1982,  de relativa independencia económica para México,  la tasa nacional de crecimiento del PIB fue de 6.2% en promedio anual,  en el periodo de 1983 a 2010 apenas si alcanza el 2%.  En el primer periodo el poder adquisitivo del salario casi se duplicó mientras que en el segundo,  el periodo neoliberal,  se pulverizó,  entre otras muy lamentables consecuencias. 

Hace tres días el Dr. Agustín Carstens, Gobernador del Banco de México, presentó a Embajadores y personal del Servicio Exterior Mexicano su pronóstico de la economía mundial y nacional.  Planteó un panorama complicado para el mundo y de optimismo relativo para México.  Evidentemente su presentación es congruente con los planteamientos del FMI y el Banco Mundial,  con la OCDE y con el Foro Económico Mundial (los resume) y en síntesis postula que el año próximo será de mucha inestabilidad en el planeta toda vez que no se han resuelto los principales problemas económicos y financieros de los principales países del mundo.

Quizá no le falte razón a la exposición del Dr. Carstens pero los pronósticos y planteamientos de política económica de este personaje están muy desacreditados luego de su monumental pifia del  "catarrito" que sumió a la economía mexicana en la más severa recesión.  Pero con todas sus deficiencias y escasa credibilidad,  sigue siendo la voz más autorizada y poderosa del gobierno en la materia económica y por esta razón no pueden soslayarse sus palabras.

Mi pronóstico es desalentador en grado extremo.  Desde mi punto de vista no habrá alivio a la penosa situacion económica del mundo y de México en lo particular, porque no se están atendiendo las causas básicas de la crisis.  Con el riesgo inminente de que se me catalogue de CATASTROFISTA mantengo que la crisis seguirá siendo amenaza para el mundo y sus efectos adversos habrán de hacerse más agudos y notorios mientras no se haga un planteamiento de resolución integral.

Algo más sobre esta crisis:  la contaminación alcanza ya las esferas social,  política y moral y por ello parece inminente la Gran Transformación del mundo, aquella propuesta por los grandes críticos del modelo económico capitalista.  Estos filósofos plantearon con claridad y lógica económica muy precisa que la transformación de la humanidad iniciaría con la fase terminal del sistema capitalista,  con la fase decadente del capitalismo monopolista que ahora padecemos y que nos tiene en la GRAN CRISIS anunciada hace 150 años y ratificada en un libro que habré comentar con ustedes en los inicios del siglo XX.

Por cierto:  soy escéptico al respecto pero transmito una pregunta de un estimado colega  ¿qué tiene que ver esta cuestion económica desastrosa con la profesías de los Mayas, de los astrólogos egipcios y con los escritos (arcanos) de Nostradamus?.  Yo me inclino a pensar que hay coincidencias de tiempo, nada más.  Pero lo dejo para que se discuta sabrosamente  en su Mesa de Café.

En el próximo ESCRITORIO ECONÓMICO mostraré la estrategia equivocada que los organismos y países están aplicando para solucionar la crisis.  En realidad están tratando de apagar el fuego echando gasolina y con ello están incendiando  al mundo. 

Le anticipo algo pero se lo digo de manera velada:  No podemos aspirar a salir de la crisis aplicando los mismos mecanismos que usamos para crearla.






No hay comentarios:

Publicar un comentario